El primer fondo de verdad

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Parte de mi entrenamiento rumbo al Ironman es realizar algunos entrenamientos de bastantes horas seguidas. Uno de ellos consistía en rodar por 5 horas para después correr 45 minutos. El tiempo máximo que había estado en mi bici había sido de 3 horas y media y lo había hecho en un rodillo. Para ésta ocasión era NECESARIO que rodara en exteriores, con la finalidad de experimentar diferentes sensaciones que sólo puedes tener al rodar en carretera.

Estudié varias rutas y elegí ir hacia la Ciudad de Pachuca en el estado de Hidalgo, la carretera tiene un amplio acotamiento que me permitiría, ir de cierta forma, seguro. El trayecto no es tan largo como parece, o al menos, como yo creía. Medí la distancia a recorrer y verifiqué que se trataban de 150 kms aproximadamente, considerando varios factores que me pudieran afectar como el clima, el viento, la altimetría, etc., supuse en promediar una velocidad de 30 km/hr, lo cual me daba exactamente las 5 horas que necesitaba rodar.

Llegó la hora, me levanté temprano y desayuné muy bien. Tomé mi bici y rodé hasta la caseta de la autopista México-Pachuca, unos 10kms desde dónde estaba. Me hidraté y arranqué. Cuando recién comencé a rodar, esa era mi ruta de entrenamiento y solía ir con algunos amigos cada martes y jueves. Sin embargo, en esas ocasiones lo máximo que recorríamos eran 50-60kms y terminaba cansadísimo. En ésta ocasión pasé los retornos en los que acostumbrábamos regresar y me sentí entero. Seguí rodando con mucha confianza, mi velocidad promedio en esas partes era de 36-38km/hr cuando de pronto…un sonido que ningún ciclista desea, aire saliendo de una rueda.

Había ponchado mi rueda trasera, rápidamente la cambié y recordé algo básico que me faltó llevar, la bomba para inflar la llanta!!! No sé cómo me atreví a salir sin ella, pero ya no podía hacer nada, llevaba ya más de 40kms recorridos. Decidí caminar buscando un puesto de auxilio, cuando alcancé a ver una gasolinera. Estaba aproximadamente a un kilómetro. Llegué ahí e inflé mi llanta, me sentía bastante fresco y decidí seguir adelante.

La altimetría de la ruta es bastante plana, pero llega el momento en que el viento se siente bastante fuerte. Había veces en las que pedaleaba durísimo y mi velocímetro apenas marcaba 20-22km/hr, no me desanimé y seguí. Tuve una oportunidad perfecta para pensar en muchísimas cosas. Al ir rodando completamente sólo y estar muy lejos de casa, se crea un ambiente de melancolía. Imaginé la competencia que me espera y me motivé mucho, me di cuenta de que muy probablemente tenga sentimientos parecidos durante el recorrido de los 180kms.

A pesar del tiempo perdido con la ponchadura, podría llegar al estadio Hidalgo sin problemas y de ahí regresar a casa, tal como lo había planeado. Pero justo a la entrada de la ciudad, volví a ponchar la rueda trasera, afortunadamente pude llegar a una agencia automotriz donde cambié la cámara y me ayudaron a inflarla de nuevo. Llevaba unos 30-40min de retraso y entonces decidí retornar de inmediato, sólo me faltaban unos 3-4kms para llegar al estadio, pero ya no quería arriesgarme.

Me faltaba la mitad del recorrido y ya no tenía cámaras de reserva. Sólo me quedaba ser paciente y esperar no ponchar de nuevo.

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No podía regresar sin haberme echado una nieve en el camino.

La primera parte de regreso es algo complicada, creo que es en dónde pega más fuerte el viento. Además las piernas ya me empezaban a doler. Traté de mantenerme tranquilo y concentrarme en seguir pedaleando. Cuando menos lo esperé, ya estaba casi de vuelta. Comencé a hacer cuentas y quedaría a sólo unos cuantos kilómetros de mi meta planeada, pero aún me faltaba correr.

Llegué a mi destino y marqué 143.36kms a un promedio exacto de 30.3km/hr, me sentía bastante bien. Me cambié rápidamente para correr y salí.

Eran casi las 2 de la tarde cuando empecé a correr y el calor se sentía bastante fuerte, desgraciadamente olvidé tomarme el último gel antes de salir y al kilómetro 2 ya me sentía muy cansado. Sentía que no podía encontrar mi ritmo ideal, aunque a decir verdad iba bastante bien. El calor, la sed, el hambre se me juntó y sólo pude correr por 25 minutos para completar 5kms. El objetivo era correr 45 minutos, pero ya no lo pude hacer.

Aun así, creo que fue un entrenamiento bastante bueno y me sentí bien con mi desempeño. Me ha dado confianza para las próximas sesiones en donde aumentaré distancia y tiempo.

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El resto de la semana prácticamente me toca descanso activo, por lo que aprovecharé para aumentar la distancia en alberca, lo cual también me servirá para relajar los músculos de mis piernas. Espero ya con muchas ansias el día de la competencia, pero aún más, espero poder completar bien mis entrenamientos y seguir adelante, si alguien se quiere pegar a las rodadas, será bien recibido.

@BlackVera

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3 comentarios sobre “El primer fondo de verdad

    Toño Cedeño escribió:
    febrero 26, 2014 en 7:47 pm

    bien hecho campeon

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    lalthusserao escribió:
    marzo 30, 2014 en 3:30 am

    Recuerdo muy bien cuando me platicaste de esta aventura, de verdad admiro todo el esfuerzo que has hecho, sin duda una motivación para aquellos que vamos empezando en este tipo de aventuras.

    ¡Felicidades! Un abrazo y mucho éxito en los Cabos.

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