Maratón Internacional de la Ciudad de México 2017…mi veldá’

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Llegó el día de correr de nuevo el Maratón de la Ciudad de México y pues les mentiría si les dijera que en ésta ocasión me preparé para ello. Parece chiste, pero creo que de las últimas publicaciones que he hecho, la constante es que no he estado preparado para ninguna competencia. Y es que…¿quién puede entrenar a consciencia teniendo un bebé en casa?

Créanme que llega el momento en que ni siquiera piensas en competir; con el simple hecho de participar y terminar la prueba es más que suficiente. Y no lo digo por mediocre ni nada por el estilo, pero hay cosas que ahora tienen mucho más valor para mí que una competencia de éstas características.

Si bien es cierto que sigo creyendo que cualquier persona puede correr un maratón, también es cierto que no es tan sencillo y se requiere de un entrenamiento adecuado y un poquito más. Sin embargo, cuando no tienes el tiempo para entrenar como se debe y a veces prefieres dormir 5 minutos más con tal de descansar de las desveladas, pues lo único que queda es aferrarse a la experiencia de las veces pasadas. Y lo único que me han dejado las experiencias anteriores es que correr un maratón, duele.

Con esto en mente, intenté hacer lo mejor posible para no llegar tan mal a la prueba, por lo que alcancé a hacer el Medio Maratón de la Ciudad como entrenamiento, el cual me dejó con las piernas destrozadas y con la seguridad de que no estaba preparado para hacer un buen tiempo en el Maratón.

Así mismo, intenté hacer una distancia de entrenamiento de 30kms la cual se convirtió en 23.5kms porque de plano ya no podía más.

Esas dos fueron mis máximos entrenamientos para el maratón, y con eso creció la idea de que me iba a doler bastante, pero bueno, al menos ya no me iba a preocupar por un tiempo determinado ni nada por el estilo. Simplemente iba a ir a disfrutar del recorrido y recoger mi medalla.

Pero no crean que recomiendo participar en un evento sin entrenar, de hecho no me hubiera atrevido a hacerlo de no ser porque hace un par de años se me ocurrió la ”grandiosa” de pagar por adelantado las inscripciones de los maratones hasta el 2018, así que no iba a dejar perder mi oportunidad de completar ese reto.

Llegó el día del maratón y ya no había marcha atrás, así que intentaré contar cómo fue ésta experiencia.

Sábado 26 de agosto.

10:30pm No encuentro mi cinturón porta número, no sé si correr con playera de compresión, me preocupa rozar mis tetillas (me siento gordo), me doy cuenta de que no compré geles en sobre y por si fuera poco, no encontré mi short favorito para correr…de hecho, me dio hueva buscarlo. Me voy a la cama pensando en que probablemente por la mañana podría encontrar todo.

Domingo 27 de agosto

2:30am A diferencia de la primera vez que corrí un maratón, en la que no pude dormir toda la noche por los nervios. En ésta ocasión estaba profundamente dormido hasta que puntualmente Bruno comenzó a llorar. Me levanté a preparar su mamila y volví a acostarme para intentar descansar otro rato más.

4:50am Suena la alarma de mi reloj y después de ir al baño y vestirme con lo primero que se me atravesó el día anterior, voy a la cocina para preparar mi flask de Hammer Nutrition con 4oz de gel, lo idealmente suficiente para la prueba. Veo el comedor y me doy cuenta de que Pam me había dejado un sándwich para desayunar y lo agradecí al instante. Después de checar que tuviera todo listo, me despedí de Pam y de Bruno esperando verlos más tarde en la ruta. Salí de casa tranquilo y con ganas de ver qué pasaba.

5:40am Estoy en la estación de metro Cuitláhuac, por primera vez iba solo hacia el punto de reunión y la sensación es algo extraña. Veo varios corredores que se están preparando, algunos esperando a sus amigos, otros más igualmente de a solapa.

6:20am Llego a la calle de Pino Suarez esperando encontrarme con el Tristaff, puedo darme cuenta de que los accesos a los corrales de salida están algo saturados pero decido seguir esperando a que llegue la banda. Minutos más tarde llega Mariana y Raúl acompañados de Andrea Ra y es entonces cuando nos dirigimos hacia nuestro corral de salida. Después de batallar un poco para entrar, me doy cuenta de que muuuuucha gente se metió a un corral que no le correspondía y que evidentemente no iban a dar el tiempo acorde a su salida, pero pues es algo que ya sabía que ocurriría.

7:00am Termina el Himno Nacional y dan la señal de salida, tardamos aproximadamente 8 minutos en llegar a la salida debido a todas las personas que estaban adelante de nosotros y comenzamos a trotar a un ritmo muy relajado pero constante. Andrea y yo tomamos la delantera y Raúl y Mariana nos seguían metros atrás.

El cambio de ruta me agradó bastante, pasar por las calles del centro y por Bellas Artes fue algo realmente padre. Los primeros 10 kilómetros se me fueron de volada, cuando me di cuenta ya habíamos llegado a Polanco.

Andrea traía un pronóstico de 4 horas 20 minutos y yo creí que era algo humanamente posible para mi poco entrenamiento, por lo que nos acompañamos en un ritmo constante sin problema. Pasamos el kilómetro 15 y Andrea tuvo que hacer una parada técnica, seguí avanzando pero bajé mi ritmo para que me pudiera alcanzar más adelante y continuar. Pude avanzar unos 3 o 4 kilómetros y fue en Masaryk donde me alcanzó. Obviamente ella llevaba un ritmo más fuerte y me costó trabajo volver a adaptarme a su paso, pero no aflojé. Llegamos al kilómetro 21 en la parte de Gandhi y alcanzamos a Mike y a Marcos Velazquez. Me acerque a ellos y trote unos metros a su ritmo, nos dimos ánimos y los dejé más adelante. Continué avanzando pero ya no pude alcanzar a Andrea entonces decidí concentrado en mi propio paso sin exigirme demasiado. Pasé el auditorio nacional y me acerqué a la parte que muchos odiamos, “La Milla” en Chapultepec. Una zona de adoquín que se hace bastante tediosa, aburrida, cansada, etc etc etc.

Comencé a sentir apatía y un dolor en las piernas por el kilometraje acumulado, evidentemente la parte mental comenzaba a tomar parte en el juego. De pronto, llegó un momento asombroso. Comenzó a sonar Release de Pearl Jam, una canción que inevitablemente me recuerda a mi papá. Comencé a cantarla y a recordar momentos que viví con él.

 “Oh dear Dad,

Can you see me now?

I am myself,

Like you somehow.

I’ll ride the wave,

Where it takes me.

I’ll hold the pain,

Release me.

I’ll wait up in the dark,

For you to speak to me,

I’ll open up,

Release me”

 Los ojos se me llenaron de lágrimas y el dolor se me quitó de inmediato, me sentí acompañado y disfruté esa parte como nunca antes. Recordé también una frase que se me ha quedado grabada y con la que me siento muy identificado, ya que es muy cierto que sé que su sangre corre por mis venas pero me es imposible ahora abrazarlo. En fin, cuando me di cuenta, ya estaba saliendo de Chapultepec y regresando a Reforma para seguir avanzando.

Llegué a Insurgentes y fue cuando empecé a darme cuenta de que había gente más “fresca” que yo. Seguramente ya muchos se habían metido en alguna parte para correr menos distancia, pero pues de nuevo, ya sabía que eso pasaría.

Otro de los cambios en la ruta fue la parte de la Condesa que sinceramente sentí mucho mejor, antes también se me hacia pesada por tantas vueltas en diferentes calles, ahora sólo era cuestión de atravesarla.

Por fin llegué a Insurgentes cuando recibí la llamada de Pam, me avisaron que ya estaban esperándome en Parque Hundido que era el kilómetro 35 aprox y me concentré en seguir al paso al que iba. La verdad me sentía muy bien y disfruté mucho esa parte.

Poco a poco me fui acercando y logré llegar a Parque Hundido, ahí estaba Pam cargando a Bruno, Nabi, mi hermano y mi mamá. Fue un alivio verlos, me detuve un momento y tomé un poco de refresco que me habían llevado, le di un par de mordidas a un Gansito que me habían comprado, me despedí de ellos y seguí adelante. Mi hermano decidió acompañarme en el trote un par de kilómetros y eso me animó más. Me dijo que me veía bien y le creí jajajajaja la verdad me sentía bien y continué.

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Poco a poco Insurgentes de hacía más estrecha, había mucha gente apoyando y mucha gente corriendo. La fiesta se sentía y se disfrutaba.

Me concentré en seguir avanzando hasta que vi la subidita que me llevaría a ver el Estadio donde todo terminaría. Entré al estacionamiento y terminé esa última parte sin problema. Hacía tiempo que no iba a CU y ésta era una ocasión especial. Pasé el túnel para poder llegar a la pista de tartán y seguí avanzando, vi la meta y no aceleré, simplemente llegué y crucé la meta. 42mil 195 metros recorridos en un domingo por la mañana. Al final recogí mi medalla y esperé a que llegaran por mí.

Debo admitir que fue una experiencia que disfruté mucho, tuve bastante tiempo para pensar en muchas cosas wuuuuuu, y para analizar otras cuantas más.

Si bien es cierto que hubo muchas personas que cortaron ruta y que hicieron trampa, creo que eso queda en la conciencia de cada quien. Lo único que puedo decir es que sé que hubo muchas personas que por primera vez hicieron un maratón y eso me da gusto. De verdad es algo que todas las personas deberían hacer al menos una vez en su vida ya que es algo que probablemente les cambie la perspectiva de sí mismos. Así que si usted, amable lector, corrió por primera vez su maratón, felicidades!!! Si fue su enésima vez, felicidades también!!! Si usted ahora está pensando en hacerlo, no sólo lo felicito si no que lo invito a no dejar que esa idea salga de su cabeza y si necesita de algo, puede consultarme con toda confianza.

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No sé que sigue ahora, pero sé que pronto estaremos por aquí de nuevo. \m/_

 

@BlackVera

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6 comentarios sobre “Maratón Internacional de la Ciudad de México 2017…mi veldá’

    Luis David Hernandez escribió:
    septiembre 1, 2017 en 12:24 pm

    Mi querido memo sin duda eres todo un champion un orgullo contar con tu amistad y queda más que claro que tu papá siempre está y estará contigo y más en los momentos difíciles imagino que es horrible no poderlo abrazar en persona pero con tus bellas palabras lo abrazas con el corazón que es un lazo más fuerte muchas felicidades bro qdtb siempre y que tu vida se siga llenando de éxitos y metas logradas recuerda es con todo menos miedo y una vez más lo has demostrado

    Le gusta a 1 persona

      BlackVera respondido:
      septiembre 1, 2017 en 12:26 pm

      Muchas gracias, es verdad que mi papá estará conmigo para siempre. Aquí andamos!!!

      Me gusta

    Mayte Romanos escribió:
    septiembre 1, 2017 en 9:25 pm

    Que padre relató, muchas felicidades y que bueno que si lo pudiste terminar bien!!! Para mí fue mi primer maratón y también lo disfrute mucho!!!

    Saludos

    Mayte Romanos

    Le gusta a 1 persona

    Andrea Ra escribió:
    septiembre 1, 2017 en 9:46 pm

    Eres un pacer de lujo mi Black y después de estar con Mike sí me volviste a alcanzar como al km 30 aprox, cuando nos separamos fue por ahí del 37… ¡gracias, gracias, gracias!

    Le gusta a 1 persona

      BlackVera respondido:
      septiembre 2, 2017 en 3:33 pm

      Naaaa, yo creo que te fuiste por ahí del 30 tal vez, porque en la COndesa ya no te vi.

      Me gusta

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