Mi primera rodada

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Es un hecho que el objetivo ya está definido, la inscripción al IM 70.3 Cozumel ya está hecha, ya he corrido y nadado esas distancias sin problema, pero… ¿Y la bici?

Aquí está una de las cuestiones más complicadas, desde mi punto de vista, para poder realizar un triatlón. Para correr sólo necesitas un par de tenis. Para nadar, un simple traje de baño. Pero para rodar existen un sin número de elementos de los cuales no tenía ni idea que existían. Así mismo, podría decirse que el ciclismo es una parte complicada para el triatlón ya que se requiere invertir algo de dinero en una buena bici y sus accesorios.

Cuando empecé a investigar acerca de los diferentes tipos de bicicletas que hay en el mercado me di cuenta de que la variedad es muy amplia y todo depende del presupuesto que se tenga y del objetivo a largo plazo que se quiera alcanzar. Afortunadamente para mí, la gente de Urban Jungle me ayudó a resolver muchas dudas acerca del tipo de bicicleta que me sería útil en esta etapa de mi reto. Y con sus recomendaciones me decidí a buscar mi bicicleta.

La principal duda siempre es: ¿bici de ruta o de triatlón? La verdad es que el precio de una bici de triatlón es bastante alto considerando que en este reto soy un completo novato. Así que me decidí por una bicicleta de ruta que por el momento será ideal para comenzar a rodar, e incluso, con algunas pequeñas modificaciones podré utilizar para el IM 70.3 Cozumel.

Así que fui a una tienda especializada en ciclismo, me tomaron medidas y me recomendaron la mejor bici para mis necesidades. Me sentí como niño con juguete nuevo y sólo pensaba en ponerme en marcha para ir a rodar.

Definitivamente se debe considerar parte importante del presupuesto para todos los accesorios necesarios, ya que algunos de ellos, son de seguridad básica.

En el término de la primera semana de entrenamiento formal llegó el día. Me levanté antes de que el sol saliera y subí la bici al coche. Recorrí casi 80 km para llegar al Autódromo Hermanos Rodríguez, pero vale la pena. Es un lugar seguro para rodar en donde puedes sentir el ambiente de ciclistas de todo tipo.

 

Hacía bastante frío y el sol apenas se comenzaba a asomar. Ingresé al circuito junto con mi papá y mamá quienes no querían perderse “mi primera vez” y comencé a realizar ejercicios de estiramiento y calentamiento. Tenía muchos nervios, pues nunca antes había rodado en una bici de ruta, por lo que nunca en mi vida había usado pedales de contacto, lo cual me tenía preocupado. Muchos amigos me decían que tuviera cuidado, ya que nos es tan sencillo tener control sobre ellos y se puede llegar a tener accidentes.

¡Llegando con todas las ganas!
¡Llegando con todas las ganas!

Así que lo primero fue practicar el enganche y desenganche de los zapatos  a los pedales. Nos colocamos en el pasto que está a un lado de la pista y comencé a probar movimientos para adaptarme a la sensación de estar “pegado” a la bici. La verdad es que no fue tan complicado como pensé. Después de 3 o 4 intentos exitosos, me sentí con la confianza de comenzar a rodar. Así que me incorporé a la pista y comencé a rodar!!!

No tengo tantas palabras para describir el sentimiento de ir en la pista “fundido” con el elemento que será mi confidente durante muchas horas de entrenamiento para finalmente acompañarme en la competencia final. Mi bici.

Llegué a la peraltada y bajé la velocidad por precaución. Pude sentir las ganas de seguir adelante, de no parar. Aproveché para probar los cambios de velocidad y adaptarme a ellos. Cuando completé la primera vuelta me sentí como todo un ciclista.

Había decidido solamente hacer un recorrido completamente recreativo y así fue. Di 5 vueltas al circuito, lo cual corresponde a poco más de 20 kilómetros que sentí bastante relajados, aunque eso sí, comencé a notar el trabajo de músculos que no había trabajado de esa manera antes. Afortunadamente el outfit de Urban Jungle está diseñado especialmente para ayudar a rodar cómodamente además de tener diseños que la verdad me gustaron bastante.

Así que ésta fue mi primera vez rodando. Me emocionó mucho y espero con ansias el día de volver a la pista. Mi plan de entrenamiento ya está siendo diseñado para mi primera competencia considerando que también debo entrenar las transiciones.

Así que queda mucho trabajo por realizar y no me voy a detener, esto apenas es el comienzo!!!

 

¡¡Lo logré!!
¡¡Lo logré!!

@BlackVera

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Entrevista

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¡Hola a todos! Quiero agradecer los comentarios y felicitaciones de todos los que pudieron escuchar la entrevista que me hicieron hace unos dias.

Les comparto el link en el cuál pueden encontrar la grabación de la misma por si desean escucharla. No olviden que esto es solo el principio, quiero ser un Ironman y ustedes me ayudan a mantenerme motivado.

Black Vera

 

Prólogo (final)

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…La siguiente pregunta en mi mente fue: ¿Cuál será el próximo objetivo?, y la respuesta llegó casi
de inmediato. Quiero ser un IRON MAN.

Así que comencé a investigar acerca de esta prueba y descubrí el IM 70.3 Cozumel. Por un par de días no pude ni dormir de las ansias que tenía de completar esa prueba, por lo que comencé por el principio. Me inscribí al IM 70.3 Cozumel que se realizará el 22 de Septiembre del 2013.

Así es, con poco más de 9 meses de anticipación, ya estoy inscrito y comprometido conmigo mismo para realizar esta prueba, sólo hay un problema. Nunca en mi vida he andado en bici de ruta, mucho menos de triatlón. De hecho, ni bici tengo. Así que mi próximo objetivo es adquirir una bicicleta y comenzar a entrenar para esta prueba.

El plan ideal será realizar 2 o 3 triatlones como mínimo antes del IM 70.3 Cozumel e ir midiendo mi desempeño. Si logro alcanzar este objetivo, mi próxima meta será participar en el Iron Man Cozumel en Noviembre o en el Iron Man Los Cabos para el 2014.

En este año he aprendido mucho, sin embargo me quedan muchas cosas por aprender. Así mismo he recibido el apoyo de muchas personas, lo cual ha sido de gran ayuda, ya que sin ellos no estaría yo aquí.

Cuando yo comencé a investigar en internet acerca de todas las técnicas y entrenamientos que existen para desarrollar cualquier prueba, descubrí que sí existe mucha información, sin embargo, cada cuerpo es diferente y lo más recomendable es acudir directamente con expertos. En este caso, espero servir como un ejemplo de lo que no se debe de hacer, y trataré de darles algunos
consejos que me han servido, pero repito, lo mejor es acudir con expertos en el tema.

Como primera recomendación, sugiero que antes de realizar cualquier actividad física que requiera entrenamiento formal, se realicen un chequeo médico, ya que es fundamental verificar el estado físico en el que nos encontremos y seguir las recomendaciones médicas para realizar lo que más nos guste.

Como segunda recomendación general, recomiendo fijarse un objetivo claro que sea medible y alcanzable. Es importante poner los pies en la tierra y poco a poco ir conociendo de lo que nuestro cuerpo es capaz de hacer.

La tercera recomendación general es seguir un plan de entrenamiento para alcanzar nuestro objetivo, lo ideal es acudir con un entrenador para que nos ayude a esto, aunque también podemos hacerlo por nuestra cuenta ya que en la red podemos encontrar mucha información al respecto, pero habrá que tener cuidado en esta parte. NO TODOS SOMOS IGUALES, y cada quien
avanza a su propio ritmo.

Como cuarta recomendación general les pido por favor que cuiden su alimentación, acudir con un nutriólogo es lo ideal. En mi caso, diseñó un plan de alimentación para mis actividades, logrando que bajara 20 kilogramos los cuales eran indispensables para poder correr el maratón y evitar lesiones por sobrepeso.

La quinta y NO última recomendación es una de las que considero más importantes. NUNCA TE DETENGAS. Por más difícil que parezca una meta, nunca dejes de trabajar para alcanzarla, podrás modificar la forma y tal vez posponer tu objetivo. Pero no te desanimes, TODO lo podemos lograr.

BlackVera

Una de mis primeras carreras
Una de mis primeras carreras

Prologo (parte 2)

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…XXX Maratón Internacional de la Ciudad de México.

Lo tenía todo listo, y seguí los entrenamientos al pie de la letra. Había días en que me daba flojera levantarme temprano, pero el pensar que mis pasos en ese maratón eran ayuda directamente para una casa hogar, hacía que de inmediato la flojera se fuera y me levantaba sin más.

Justo 2 semanas y media antes del gran día, me tocó realizar la distancia más larga, fueron 35 kilómetros. Los realicé en justo 3 horas, sin embargo, mi rodilla izquierda comenzó a dolerme inmediatamente al terminar la sesión. Era un dolor insoportable y tuve miedo de no estar listo para el día de la carrera.

Por esta razón, decidí reposar completamente de correr. Para no perder condición y como terapia para mi rodilla, comencé a nadar. Eso me ayudó con mi rodilla. Así que estaría listo para mi primer maratón.

Llegó el gran día, mi rodilla no me dolía. Decidí correr a un paso relajado, lo importante era llegar, el tiempo de nuevo era lo de menos. Desgraciadamente mi rodilla comenzó a molestarme desde el kilómetro 8. No pude más que concentrarme en pisar adecuadamente y tratar de olvidar el dolor. En algunos momentos se iba y disfruté bastante del recorrido, en otros, me dolía demasiado y sólo quería llegar o más pronto posible a la meta para dejar de correr.

Fue en el kilómetro 37 que pasó lo inevitable, me detuve un momento pensando en abandonar la prueba. Al alzar la mirada, increíblemente, vi a mi familia gritándome, apoyándome con una gran pancarta. De tantos kilómetros, justo estaban en dónde yo más lo necesitaba, así que arranqué de nuevo, el dolor no me importó, sólo quedaban 5 kilómetros para lograrlo.

Después de 4:06:39 crucé la meta. Había logrado completar mi primer maratón. Definitivamente es una sensación indescriptible y creo que única para cada quien. Además de todo, lo había hecho con causa. Logré juntar donativos por cada kilómetro recorrido, mismos que fueron entregados en su totalidad a una casa hogar de mi comunidad.

"...un loco se propuso correr un maratón para ayudarlos"
“…un loco se propuso correr un maratón para ayudarlos”

El ver a niños sorprendidos de que un loco se propuso correr un maratón para ayudarlos y agradecerte por haberlo hecho, es todavía una sensación más grande que el cruzar esa meta.

¡Lo logré!
¡Lo logré!

Desgraciadamente, mi rodilla sufrió bastante. Me recetaron reposo por lo menos 2 meses, y la verdad es que yo ya ni ganas de correr tenía. Así mismo me recomendaron seguir nadando, actividad que siempre he disfrutado y que ahora comenzaba a realizar con más frecuencia.

Mucha gente comenzó a preguntarme por próximos retos y la forma de seguir ayudando. Por obvias razones yo ya no estaba corriendo, pero seguía nadando. De ahí que mi próximo reto sería crear Nadando por Sonrisas. Lo tenía de nuevo en la mente, un objetivo que alcanzar. Esta vez la meta era completar el llamado Maratón Guadalupano. Esa prueba es una de las más famosas en México y consta de nadar 5,000 metros en mar abierto.

En mis sesiones de natación, no nadaba más de 1000 metros, pero de nuevo y con ayuda de mi hermano y otros amigos, diseñamos un plan de entrenamiento que podría prepararnos en 3 meses.

En esta ocasión, nadaríamos en equipo. Y juntaríamos donativos para de nuevo ayudar a un par de casas hogar. La fecha llegó, y el 9 de diciembre salimos de la playa de Caleta para nadar algo más de 5000 metros en mar abierto, cruzando por completo la bahía de Acapulco en Guerrero.

La prueba fue muy difícil porque a pesar de que físicamente nos sentíamos preparados para lograrla, hubo ciertos factores que no dependían de nosotros y que hicieron que fuera una prueba bastante complicada. Primero está la corriente, que es difícil de entender, te desvía del objetivo y te obliga a nadar más distancia. Por otro lado están las llamadas “aguamalas” que son una especie de pequeñas medusas que al tocarte te queman la piel. Además de esto, nadar en mar abierto no están fácil como nadar en una alberca, debes tener un sentido de orientación adecuado y una técnica de nado ideal para evitar nadar en direcciones equivocadas. Otro factor importante es el desgaste mental, porque hay ciertos momentos en que visualizas la meta pero por más que nadas y nadas, no logras sentir que estás avanzando, por lo que comienzas a desesperarte.

A pesar de todo esto, logramos completar la prueba, y una vez más el objetivo fue alcanzado.

La siguiente pregunta en mi mente fue: ¿Cuál será el próximo objetivo?, y la respuesta llegó casi de inmediato.

¡¡¡Quiero ser un IRONMAN!!!

continuara…

Prólogo

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Mi nombre es Guillermo Black Vera, tengo 27 años de edad y un objetivo en mi mente… ser un Iron Man.

La prueba del Iron Man es la prueba reina para un triatleta y se requiere nadar una distancia de 3800 metros, 180 km de ciclismo y por último una carrera de 42.195 km.

¿Cómo empezó todo?

Septiembre del 2011. Estando en casa, vi en la televisión un reportaje acerca del Maratón Internacional de la Ciudad de México, la verdad es que no estaba poniendo mucha atención, sin embargo, las imágenes de la gente corriendo sobre Paseo de la Reforma se me quedaron grabadas en la mente. Y en ese momento me imaginé corriendo por esa hermosa avenida. Eso era lo que quería en un principio, simplemente recorrer y admirar lo hermoso de mi Ciudad.

En aquellos días, no acostumbraba hacer absolutamente nada de ejercicio, nunca en mi vida había corrido, se me hacía algo muy aburrido, pero mis ganas de estar ahí me motivaron a comenzar a correr. Mi primer objetivo estaba pactado. Haría una carrera de 10 kilómetros en un año (no tenía idea de lo que significaba esto).

Así que al siguiente día me levanté temprano, me puse mis tenis y con mi objetivo claro en mi mente, fui a una pista que está cerca de mi casa. Al llegar al lugar, pude ver a bastantes personas que estaban entrenando, algunos de una forma muy seria y otros más, simplemente trotaban mientras charlaban. Comencé a calentar un poco y a estirarme (algo que no tenía idea de cómo hacer). No tenía idea de lo que me esperaba, comencé a correr y me cansé de inmediato. Ese día sólo pude completar una vuelta a la pista de 400 metros. Me sentí destrozado, estaba sin aliento, me dolieron mis piernas y la verdad es que me llevé una gran sorpresa al darme cuenta de que no era tan fácil.

Lo importante fue que no me dejé vencer y regresé al siguiente día, me propuse ir avanzando a mi ritmo, adaptar mi cuerpo a algo que nunca había hecho y completar la misma vuelta. Lo logré, muy cansado pero al menos ya sabía lo que me esperaba. Así fue durante esa semana, no falté ni un sólo día. Para la siguiente semana ya podía correr 3 kilómetros sin parar.

Comencé a buscar entrenamientos en internet para intentar seguirlos, encontré algunos cuantos muy parecidos y diseñé mi propio programa. Al ver que cada día tenía un mejor rendimiento, me motivé para seguir adelante.

Llegó el día esperado, mi primera carrera de 10 kilómetros. En entrenamientos sólo había corrido 8k y ese sería el primer día en que completaría la distancia de mi objetivo. Curiosamente, lo que pensé que haría en un año, lo haría en tan sólo mes y medio de haber comenzado a correr. Mi carrera fue en Noviembre del 2011. Fui con varios amigos y logré terminar la distancia en un tiempo de 01:01:01, la verdad es que el tiempo nunca me importó. Al cruzar la meta me sentí invencible, había alcanzado mi objetivo, eso era lo único que me importaba.

Después de eso comencé a participar en otras carreras de 5k y 10k, nada serio, sólo pretextos para pasar un buen rato con amigos y continuar haciendo ejercicio. La verdad es que comencé a sentirme mejor físicamente. Para mis 1.74 mts de altura, pesar 84 kilos no era tan saludable. Poco a poco comencé a bajar de peso y eso también me motivó a continuar.

Comencé a conocer a mucha gente dentro del running, a esos locos que corren, a los que sin importar la hora, clima, lugar…simplemente se ponen sus tenis y salen a correr.

Fue a principios del 2012 que conocí a uno de estos locos, leí su historia por medio de las redes sociales y me impresionó. Un corredor con causa, un tipo que corría descalzo para juntar fondos y terminar de construir una escuela en La Paz, Baja California Sur, su nombre: Manuel Mendivil. En ese momento yo estaba buscando darle algún significado a mis actividades y ¿qué mejor que correr con causa?

Me puse en contacto con él y le platiqué lo que yo buscaba. Él me contacto con la Directora y Fundadora de Corriendo Por Sonrisas, Jessica Bahena. De inmediato me puse en contacto con ella y me comentó acerca del programa. Simplemente me cautivó.

Fue en abril de este mismo año que me decidí. Correría un maratón con causa. De nuevo tenía un objetivo que alcanzar, nada me detendría. A pesar de que había dicho que nunca correría más de 10k, pues entrenar distancias largas me seguía pareciendo algo aburrido, esta vez tendría un significado diferente.

Así que busqué de nuevo planes de entrenamiento para un maratón y encontré uno que se adaptaba perfectamente a lo que yo venía trabajando y coincidía exactamente con la fecha del XXX Maratón Internacional de la Ciudad de México.

continuara…

Black 2